Soy economista

Me costó llegar a serlo: más de diez años. Me costó tanto serlo porque pronto descubrí que no me apasionaba absolutamente nada. Ni siquiera era lo que yo esperaba. Para más inri mi cabeza ya había interiorizado que no era lo que me gustaba y eso suponía una losa aún mayor a la hora de aplicarme al estudio.

Supe casi desde el principio que era algo que no me gustaba hacer y lo hice. Tuve la opción de cambiar, de buscar otro camino y no lo hice. Me empeñé en seguir gastando mi tiempo, mi dinero, mis energías en algo que no me apasionaba, en algo que ni tan siquiera deseaba hacer.

Supongo que comenzar a estudiar Administración y Dirección de Empresas surgió de mi necesidad personal de iniciar proyectos. La realidad es que pronto me di que mis estudios no me preparaban de la manera que yo deseaba o esperaba para iniciar y liderar el tipo de proyectos que soy imaginaba.

No puedo volver atrás en el tiempo. Tan sólo aprender de lo que he hecho y repetirme una y otra vez en voz alta:

¿Es esto lo que realmente te apasiona? Sino es así, ¡cambia!

Lo que no quiero

Nada más terminar de escribir esto, cosa que me llevo poco menos de diez minutos, decidí volver a la cama para como había anunciado despertarme al aviso del despertador de mi teléfono móvil a la hora que más o menos suelo hacerlo cada mañana sea día de trabajo o no.

Dicen que tan importante como saber qué es lo que quieres hacer es saber qué es lo que no quieres hacer.

En mi caso, escribo esto sentado en una oficina donde paso buena parte de las horas de mis días y que, sin temor a equivocarme, me atrevo a decir que nunca he llegado a disfrutar. Simplemente, es una manera de ganarme la vida. De pagar mis facturas si lo prefieres.

Dicho esto, y como ya tengo detectado lo que no quiero hacer, viene la siguiente parte que es comenzar a buscar mi verdadera pasión. Algo que me permita ganarme la vida haciendo lo que realmente me apasiona. Algo que me permita alcanzar un nivel de compromiso pleno con lo que hago.

No parece sencillo conjugar lo que nos gusta hacer con lo que nos permita ganarnos la vida sino todo el mundo lo haría. La realidad es que huimos con los ojos cerrados hacia adelante sin importarnos si realmente nos sentimos realizados.

Es hora de tomar decisiones. Decisiones importantes.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.

En busca de mi pasión

Son las 5:15 horas de la mañana. En realidad, mi despertador no debería haber sonado hasta dentro de algo más de una hora pero algo se removió dentro de mi, una especie de impulso que me hizo levantarme de un salto de la cama con toda la energía del mundo y ponerme a escribir todo esto.

Necesito empezar hoy, ahora mismo, el ejercicio más importante de toda mi vida. Necesito poner el crono en marcha ahora mismo y comenzar a descubrir lo que realmente va a dar sentido a mi vida: descubrir cual es mi verdadera pasión.

Eso a lo que voy a dedicar el resto de mi vida. Que va a ser lo que dé sentido a todo. Lo que va a mover todas mis fuerzas en una dirección. Lo que va a marcar mi camino hacia la felicidad. Lo que va a enganchar a las personas que me rodean y a las que están aún por llegar cerca de mi.

Hoy, ahora mismo, empieza el ejercicio más importante para mi. Algo que empieza ahora y ni siquiera sé cuando terminará. Quizás el día que lo descubra o quizás el día que desde aquí, desde este sitio, te cuente de qué manera voy haciendo realmente todo eso que alguna vez soñé hacer y que lo cambia todo, que cambia la forma en qué vemos las cosas, la vida.

Si estás esperando el MOMENTO PERFECTO es AHORA.